Noticias y Blog

Juegos para estimular el lenguaje en niños: actividades sencillas para casa

juegos para estimular el lenguaje

Cuando empiezas a preocuparte porque tu hijo habla menos de lo que esperabas, es muy fácil entrar en una especie de carrera por encontrar cosas que podamos hacer para ayudarle.

A mí me pasa muchas veces: cuando algo me preocupa necesito entenderlo, leer, buscar opciones y sentir que estoy haciendo algo.

Y cuando hablamos del lenguaje aparecen enseguida tarjetas, aplicaciones, juguetes educativos, ejercicios, vídeos y todo tipo de materiales que prometen ayudarnos a estimularlo.

Pero cuanto más he ido aprendiendo, más clara tengo una idea: muchos de los mejores juegos para estimular el lenguaje ya forman parte de nuestra vida cotidiana.

Jugando en el suelo. Leyendo un cuento. Preparando la cena. En el baño. Camino del colegio. Haciendo la compra.

Los juegos para estimular el lenguaje no deberían convertirse en una clase ni en una obligación para nuestro hijo. Se trata más bien de crear oportunidades para comunicarnos, darle palabras a lo que está ocurriendo y, sobre todo, disfrutar de ese intercambio.

La American Speech-Language-Hearing Association (ASHA) recomienda precisamente hablar mucho con los niños, leer juntos, contar historias y aprovechar las actividades cotidianas para favorecer el desarrollo de la comunicación. Puedes consultar sus recomendaciones para favorecer el desarrollo del habla y el lenguaje.

Cómo utilizar los juegos para estimular el lenguaje en casa

Una de las cosas que solemos hacer cuando queremos que un niño hable más es preguntarle constantemente.

“¿Qué es esto?”

“¿De qué color es?”

“¿Cómo se llama?”

“Dilo.”

Y sin darnos cuenta podemos acabar convirtiendo el juego en un examen.

A veces resulta mucho más natural simplemente poner palabras a lo que nuestro hijo está haciendo.

Si está jugando con un coche podemos decir:

“Ese coche corre muchísimo.”

“Ahora sube.”

“¡Se ha caído!”

“Vamos a aparcarlo.”

No le estamos pidiendo que repita nada. Simplemente estamos ofreciéndole lenguaje relacionado con algo que en ese momento le interesa.

Esto es especialmente importante porque la comunicación empieza mucho antes de que aparezcan las primeras palabras. Una mirada, un gesto, señalar algo, hacer un sonido o acercarnos un juguete también son formas de comunicarnos.

La Asociación Española de Pediatría recuerda que los niños empiezan a comunicarse desde muy pequeños, incluso antes de hablar, y que el lenguaje se desarrolla progresivamente junto al resto del desarrollo. Puedes ampliar información en su artículo sobre el lenguaje en el niño.

Una estrategia muy sencilla consiste en seguir aquello que ya interesa al niño.

Si en ese momento está colocando animales en fila, podemos sentarnos cerca y entrar en su juego.

“La vaca.”

“La vaca come.”

“Ahora viene el caballo.”

“¡El caballo salta!”

Si hace un sonido, podemos imitarlo. Si dice una palabra, podemos ampliarla ligeramente.

Si dice:

“Perro.”

podemos responder:

“Sí, el perro corre.”

Y si dice:

“Coche rojo.”

podemos contestar:

“Sí, el coche rojo va muy rápido.”

No hace falta corregir continuamente ni pedirle que repita la frase completa. Simplemente le ofrecemos un modelo un poco más rico.

Aprender a esperar también forma parte de la comunicación

Otra cosa que puede costarnos muchísimo es dejar silencio.

Preguntamos algo y, si nuestro hijo no responde inmediatamente, enseguida contestamos nosotros.

Pero algunos niños necesitan algo más de tiempo para comprender la pregunta, buscar la palabra o decidir cómo quieren responder.

Podemos hacer una pregunta o un comentario y esperar unos segundos.

Sin repetirlo inmediatamente.

Sin responder por él.

Sin añadir cinco preguntas nuevas.

A veces ese pequeño silencio crea precisamente el espacio que necesitaba para participar.

Y esa participación no tiene por qué ser siempre verbal. Puede señalarnos algo, mirarnos, acercarnos un objeto o hacer un sonido.

Todo eso también es comunicación.

Los cuentos como juegos para estimular el lenguaje

Leer juntos es una de las actividades que más oportunidades nos ofrece para conversar.

Pero leer con un niño pequeño no significa necesariamente sentarnos y leer todas las páginas de principio a fin mientras él escucha perfectamente quieto.

Podemos mirar las ilustraciones.

Buscar personajes.

Hacer sonidos.

Nombrar objetos.

Inventar cosas que no aparecen escritas.

Preguntar dónde está el perro.

Imaginar qué ocurrirá después.

Con niños que ya tienen más lenguaje podemos empezar a hablar de cómo se sienten los personajes o pedirles que nos cuenten qué creen que está pasando.

ASHA recomienda leer con frecuencia, conversar sobre las historias y animar al niño a contar experiencias o relatos como parte del desarrollo de la comunicación. ASHA

No necesitamos un cuento diseñado específicamente para “estimular el lenguaje”. Cualquier libro que despierte su interés puede servirnos.

Si quieres incorporar algunos cuentos nuevos, puedes ver cuentos ilustrados infantiles en Amazon (enlace de afiliado).

Marionetas, muñecos y juego simbólico

Las marionetas pueden convertirse también en una forma estupenda de crear conversaciones.

Y no necesitamos preparar una actividad complicada.

Una marioneta puede aparecer y decir:

“Hola.”

Y la otra responder:

“Hola.”

Después podemos empezar una pequeña historia.

“Tengo hambre.”

“¿Qué quieres comer?”

“Una manzana.”

A veces los niños entran mucho más fácilmente en una conversación cuando quien “habla” es un muñeco o un personaje.

Además, el juego simbólico nos permite introducir vocabulario y situaciones de la vida cotidiana sin que parezca un ejercicio.

Podemos jugar a médicos, cocinar, cuidar un muñeco, montar una tienda o llevar animales al veterinario.

Lo importante no es dirigir todo lo que ocurre, sino seguir también las ideas del niño.

Si os gusta este tipo de juego, hay un montón de marionetas de mano infantiles en Amazon (enlace de afiliado).

Inventar historias también puede ser un juego

Cuando el niño empieza a construir frases podemos empezar a inventar pequeñas historias juntos.

Y no tienen por qué tener ningún sentido.

De hecho, cuanto más absurdas sean, muchas veces mejor.

Podemos empezar:

“Había una vez un cocodrilo que vivía dentro de una nevera…”

Y esperar a ver qué añade nuestro hijo.

Podemos ir construyendo la historia entre los dos.

Otra posibilidad es utilizar imágenes o dados con dibujos y dejar que cada imagen añada una parte nueva.

De esta manera estamos practicando vocabulario, secuencias y construcción de frases casi sin darnos cuenta.

Los dados para inventar historias son geniales y los tienes en Amazon (enlace de afiliado).

Las rutinas cotidianas también son juegos para estimular el lenguaje

Probablemente este sea uno de los cambios de mentalidad que más me gustan. No necesitamos estar continuamente buscando actividades nuevas. Nuestra rutina ya está llena de oportunidades. Mientras nos vestimos podemos ir diciendo:

“Camiseta azul.”

“Primero un brazo.”

“Ahora el otro.”

Durante el baño:

“El agua está caliente.”

“Lavamos el pelo.”

“Ahora los pies.”

Cuando cocinamos juntos:

“Primero ponemos la harina.”

“Ahora rompemos el huevo.”

“Necesitamos una cuchara grande.”

En el supermercado podemos buscar alimentos, hablar de colores, tamaños o cantidades.

“Necesitamos tres manzanas.”

“¿Dónde está el pan?”

“Este plátano es grande y este es pequeño.”

Estamos dando significado al lenguaje porque las palabras están relacionadas con algo que está ocurriendo en ese momento.

Canciones, rimas y palabras que dejamos a medias

Las canciones infantiles también ofrecen muchísimas oportunidades porque repetimos una y otra vez las mismas palabras y estructuras.

Podemos cantar una canción conocida y dejar una pequeña pausa justo antes de una palabra que el niño conoce.

Por ejemplo:

“Cinco lobitos tiene la…”

Y esperar.

Puede completar “loba”.

Pero también puede mirarnos, hacer un sonido o un gesto.

No tenemos que exigir siempre una palabra.

La idea es crear un turno dentro de la comunicación.

Los materiales pueden ayudar, pero no hacen hablar a un niño

Aquí creo que merece la pena poner un poco de sentido común porque cuando buscamos materiales o juegos para estimular el lenguaje, es fácil pensar que necesitamos juguetes especiales.

Algunos pueden ser muy útiles.

Pero ningún juguete hace hablar a un niño por sí solo.

Una marioneta puede ser fantástica si crea una conversación.

Un cuento puede ser estupendo si lo compartimos.

Un juego de imágenes puede ayudarnos si genera vocabulario y turnos.

Las tarjetas de secuencias, por ejemplo, pueden utilizarse para ordenar una pequeña historia y hablar sobre qué ocurre primero y qué ocurre después.

Puedes ver tarjetas de secuencias para niños en Amazon (enlace de afiliado).

Pero el valor del material está realmente en lo que ocurre entre nosotros y el niño mientras lo utilizamos.

Personalmente prefiero tener pocos materiales que usemos mucho a llenar la casa de juguetes educativos que terminan guardados en un cajón.

Algunas cosas que podemos intentar evitar

Estimular el lenguaje tampoco significa estar pendientes constantemente de cada palabra que pronuncia nuestro hijo.

Si dice algo incorrectamente, no necesitamos señalarle cada error.

Podemos simplemente contestar utilizando nosotros la forma correcta.

Si dice:

“Peto.”

podemos responder:

“Sí, el perro está ahí.”

También intentaría evitar pedir continuamente:

“Dilo.”

“Repítelo.”

“¿Cómo se dice?”

Cuando cada conversación se convierte en una prueba, el niño puede perder las ganas de comunicarse.

Y quizá la comunicación sea precisamente lo que queremos proteger.

ASHA recomienda escuchar y responder al niño y señala que no es necesario interrumpirle continuamente para corregir sonidos del habla; podemos ofrecer el modelo correcto al hablar nosotros. ASHA

¿Y si mi hijo sigue hablando poco?

Esta es probablemente la parte más importante del artículo.

Podemos hacer muchas cosas en casa para favorecer la comunicación, pero ninguna actividad debería servirnos para retrasar una consulta cuando algo nos preocupa.

El desarrollo del lenguaje presenta mucha variabilidad entre niños. La propia Asociación Española de Pediatría señala esa variabilidad y explica que, cuando existen alteraciones o señales de alerta, debe valorarse el desarrollo del lenguaje y realizarse el proceso diagnóstico correspondiente. AEPED

ASHA también recuerda que sus hitos de comunicación sirven como orientación y no como herramienta diagnóstica, y recomienda solicitar valoración cuando una familia tiene dudas sobre el desarrollo comunicativo de su hijo. ASHA

Si además del lenguaje estás observando otras diferencias relacionadas con comunicación, interacción, rutinas o comportamiento, puedes leer nuestro artículo sobre señales tempranas de autismo en niños y cuándo consultar.

También puede ayudarte nuestra guía sobre qué es la neurodivergencia y cuándo buscar una valoración profesional.

¿A qué profesional puedo acudir si me preocupa el lenguaje?

Cuando la principal preocupación tiene que ver con el habla, el lenguaje o la comunicación, uno de los profesionales que puede valorar al niño es el logopeda.

También puede ser importante comentarlo con el pediatra, especialmente cuando existen otras dudas relacionadas con su desarrollo o con la audición.

No todos los niños necesitarán el mismo tipo de apoyo.

Precisamente una buena valoración debería ayudarnos a responder algo mucho más útil que “¿habla poco?”:

¿Qué está ocurriendo y qué necesita este niño en concreto?

Jugar, hablar y escuchar

Si algo he ido aprendiendo en este camino es que no tenemos que convertir nuestra casa en una consulta.

Somos sus padres.

Podemos jugar.

Leer.

Cantar.

Cocinar juntos.

Hablar mientras nos vestimos.

Esperar cuando intenta contarnos algo.

Escuchar.

Seguir aquello que le interesa.

Y crear oportunidades para que comunicarse siga siendo algo agradable.

Si existe una dificultad, los profesionales están ahí para ayudarnos a comprenderla y acompañarnos.

Pero mientras buscamos respuestas, compartir tiempo, palabras y juego con nuestros hijos ya es muchísimo.

¿Necesitas encontrar un especialista?

Si el desarrollo del lenguaje de tu hijo te preocupa y quieres buscar orientación, en Terapias Infantiles puedes encontrar profesionales de logopedia, psicología infantil, terapia ocupacional y otras disciplinas relacionadas con el desarrollo.

Encuentra especialistas cerca de ti


Preguntas frecuentes

¿Qué juegos ayudan a estimular el lenguaje?

Los juegos que favorecen la interacción, los turnos, la imitación, las historias y la conversación pueden crear oportunidades naturales para comprender y utilizar lenguaje.

¿Necesito comprar juguetes especiales para estimular el lenguaje?

No. Las conversaciones, las rutinas cotidianas, los cuentos, las canciones y muchos juegos sencillos permiten favorecer la comunicación sin materiales específicos.

¿Un retraso del lenguaje significa autismo?

No. El retraso del lenguaje puede tener diferentes causas y por sí solo no permite saber si un niño es autista.

¿Cuándo debería consultar a un logopeda?

Si el desarrollo del lenguaje de tu hijo te preocupa, las dificultades se mantienen o afectan de forma importante a su comunicación cotidiana, conviene solicitar orientación profesional.

¿Debo corregir a mi hijo cuando pronuncia mal una palabra?

No es necesario corregir cada intento. Podemos responder utilizando nosotros la palabra correctamente y ofrecerle así un modelo natural de lenguaje.


Aviso de afiliación: Este artículo contiene enlaces de afiliado. Si realizas una compra a través de alguno de ellos, Terapias Infantiles puede recibir una comisión sin que el precio cambie para ti.

Como un Afiliado de Amazon, gano por compras elegibles

Comparte este artículo:

X
WhatsApp
LinkedIn
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.